Acerca de mi
Hola, soy Bea, Dietista, extremeña de corazón y madrileña por amor. Mamá, apasionada de la naturaleza y convencida de que comer bien puede ser fácil, rico y disfrutable.
Estudié Biología porque siempre me apasionó la naturaleza, pero fue ser mamá lo que cambió el rumbo de mi vida profesional. Ver lo que rodeaba la alimentación infantil, lo que se le ofrecía a los niños y las familias, me impulsó a especializarme en nutrición.
Desde pequeña viví en mis propias carnes lo que es pasar por dietas que prometen mucho y dan poco — más peso del inicial y consecuencias de una mala alimentación. Esa experiencia, junto con mi propia intolerancia a la histamina y la alergia a los frutos secos de mi hija, me pusieron en el camino de seguir formándome de manera continua.
Decidí que mi hija no pasaría por lo mismo. Que íbamos a disfrutar juntas de la alimentación, del mercado, de la cocina y de la mesa. Y de ahí nació NutriEcoSalud — en una de esas madrugadas de lactancia, delante del ordenador, con mis colores favoritos y una ilusión enorme que sigue creciendo.


Mi forma de trabajar
No creo en las dietas restrictivas ni en las soluciones rápidas. Creo en el acompañamiento real, en escucharte, en adaptar la alimentación a tu vida y no al revés. Porque tenemos un solo cuerpo y hay que disfrutar de los pequeños momentos.
"No buscamos perfección, buscamos constancia."
Formación y experiencia
Formación
🎓 Técnico Superior en Dietética
📚 Formación continua en nutrición clínica, histamina, deportiva e infantil
🌱 Estudios Licenciatura en Biología y Medio Ambiente
Experiencia clínica
👩⚕️ Consulta online y presencial
🤰 Especialización materno-infantil
🏃 Nutrición deportiva y de resistencia
🧬 Intolerancias, alergias y nutrición clínica
Proyectos destacados
🔬 Proyecto ENEVA — investigación nutricional con la Universidad Alfonso X El Sabio
🏫 Revisión de menús en colegios y escuelas
🏢 Wellness empresarial
👩🏫 Coordinación de cursos para sanitarios (Escuelafass)
Fuera de la consulta me encontrarás con un café caliente o un buen té y un libro entre manos, jugando en el suelo con mi hija, cuidando mi huerto o en bici por el campo. Me encanta el olor del pan recién hecho, mirar las estrellas como lo hacía con mi padre de pequeña y hacerlo ahora con mi peque.
También me verás en el gimnasio levantando pesas y riendo con mis compis de entreno, porque el movimiento y las buenas risas son tan importantes para el bienestar como la alimentación.
Y si me preguntas cómo llegué a especializarme en nutrición deportiva de resistencia — la respuesta tiene nombre propio: Angel, mi pareja hace MTB y toda la familia nos desplazamos a sus carreras a modo coche escoba. Ver de cerca ese mundo, vivir los entrenamientos, las competiciones y la exigencia física que conllevan, me hizo querer entender y profundizar en cómo la alimentación marca la diferencia en el rendimiento deportivo.
Y por supuesto, siempre con Yoda — mi schnauzer — que es el compañero perfecto para los paseos por el campo y los momentos tranquilos en casa.
Porque todo eso que soy también está en cómo trabajo: con cercanía, sin complicaciones, con mucha ilusión y buscando siempre que salgan sonrisas al entrar en la cocina
